Puedes escuchar este episodio del podcast en: Spotify SoundCloud Ivoox
Desidentificarse
Si quieres lograr algo que para ti sea importante, ya sea tener un buen sueldo, una relación de pareja increíble o hacer tu propio proyecto, necesitas aprender a desidentificarte de lo que no te interesa y aprender a identificarte con lo que sí te interesa. Damas y caballeros, bienvenido, bienvenida a este nuevo episodio del podcast de Ekuara.
Hoy voy a hablarte sobre una de las herramientas que es, como poco, poderosa y te ayudará a alcanzar lo que sea que te propongas. Se trata de el poder de identificarte con aquello que te interesa, el cual te permite actuar de una manera mucho más precisa y efectiva. Y es que además también te puede servir para orientarte, para empoderarte y para darte claridad. Está muy tocha esta cosa.
Entonces, para entender cómo funciona, me voy a poner de ejemplo con mi relación de pareja y creo, casi será más sencillo de poder entender. Cuando nosotros empezamos, hace ya casi 11 años, éramos lo que vendría a ser una relación bastante tóxica, no por maltrato físico, pero psicológico había para dar y regalar.
Perdonadme si se nota el corte, pero yo no quiero hablar mal de mi pareja, a no ser que sea extremadamente necesario para que se entienda el ejemplo. Así que, hablaré de lo que es mi parte. Yo al principio era una persona bastante dependiente, muy poco tolerante, exigente. También diría que era radical, algo victimista e inmaduro. A veces me pasaba horas sin responderle, de pronto estaba y de pronto me iba... más o menos se entiende.
Llegó un momento en que ya no se podía continuar. Tanto en mi parte como en la suya, necesitábamos hacer cambios; cambios importantes; cambios duros; pero es que sino era insostenible la relación. Entonces fue cuando empecé a emplear esta herramientas sin darme cuenta.
Es decir, yo no sabía que existía. No sabía que tenía un nombre ni una estructura, pero empecé a utilizarla, de manera inconsciente, porque lo primero que tienes que hacer es imaginar. Cierra tus ojitos e imagina cómo quieres que sea la relación y cómo quieres ser tú en esa relación. Intenta describirlo con máximo detalle.
¿Cómo eres? ¿Eres una persona atenta, sabes escuchar, sabes sostener a tu pareja en momentos difíciles…? ¿Cómo eres?
Y no sólo tu forma de ser, ¿cómo es tu físico también? ¿Estás mazado o mazada? ¿Sueles tener una buena postura? Contra más lo puedas detallar, mejor funcionará. Y ahí, una vez que lo tenemos ya metido en la cabeza, toca traerlo al presente.
Hay mogollón de maneras: desde meditaciones a ejercicios de refuerzo positivo, escritura, clases, seminarios, un largo etcétera. A mí me funcionaron mejor la meditación activa, es decir, el tener en la cabeza constantemente, y el buscar cómo llegar a ello, es decir, no el “ommmmm”. Sino el tenerlo metido en la cabeza y estar obsesionado con eso, y el estar constantemente buscando soluciones y el ¿cómo dejo de ser así? y ¿cómo llegó hasta allí?, ¿cómo hago esto?, ¿y éste que problema me trae?... Y la escritura: el mantener descrito de la forma más precisa que puedas el cómo quieres ser.
Pero no solo con tu relación de pareja. O sea, esto sirve para todo lo que estábamos hablando para el puesto de trabajo que tú quieres: ¿cómo es esa persona para el puesto que tú quieres? ¿Cómo es esa persona que es capaz de lanzar su proyecto y aguantar la presión social, el miedo, la incertidumbre, el estrés, el dolor, etc.?
Una vez que lo tenemos descrito, lo que nos toca es mantenerlo el máximo tiempo que podamos aquí y actuar como tal, es decir, contra más tiempo eso lo mantengas contigo y te muevas desde ahí más efectivo será. Por ejemplo, siguiendo el hilo de la pareja: cuando hables con tu pareja, si lo que quieres es ser una persona atenta, intenta prestar atención todo lo que puedas. Si lo que quieres es ser una persona cariñosa, intenta acercarte a ella. Ya buscarás la forma de cómo lo haces. Empieza haciéndolo. También, tu pareja te puede ayudar.
Si es algo que ella también quiere, es decirle: “oye, pues no sé ser cariñoso”. “Oye, pues dame un abrazo”. “Oye, pues dame un beso”. “Oye, deseame suerte”. Lo que sea. Ella también te puede ayudar porque sois dos y seguro que los dos tenéis trabajo pendiente.
Y durante este proceso en el que tu mente, diseñada para sobrevivir y no para esperar o tener éxito, te va a ir tirando recordatorios. La dureza de estos recordatorios variará según tu nivel de confianza y las acciones pasadas en las que te puedas apoyar, es decir, en aquello que digas: “No, porque yo logré esto.” Por ejemplo, pues ésta te va a ir tirando recordatorios de “no, porque mira lo que pasó cuando intentaste hacer aquello”, “No, porque mira, dijiste esto que ibas a hacer, y tampoco lo lograste.” o “Mira cuando intentaste hacer esto, que saliste dañado.”
Y aquí entra el juego, una de las para mí más importantes y olvidadas que es la habilidad de poder mantener el foco. En este caso, sería en aquello en lo que tú te quieres convertir. Y mantenerlo dentro de tu mente. En lugar de escuchar el “no, mira, porque de aquí saliste dañado”, piensas en él “No, porque yo quiero ser así”, “no, porque yo quiero lograr esto”.
Luego, con el tiempo, la configuración mental se actualiza, ¿eh? Es algo que me ha demostrado la gente que llevo siguiendo desde hace años. Lo que pasa es que venimos con una configuración mental de “cuidado que el tigre muerde”, “esa planta es comestible”, “cuando llueve refúgiate”... Por favor, vivimos en 2026 dC. Actualizate.
Bueno, diría que la mujer va un par de versiones más actualizada. A través de las emociones, se ha ido actualizando. Le quedan rastros de esto, pero va un poquito más por delante.
Ahora ya tenemos el sistema completo. Pronto, cuando lo pongas en práctica, porque espero que lo hagas, te darás cuenta de que aquello que has escrito de como quieras ser necesita unos retoques.
Si lo has escrito hace poco retócalo. Si no, intenta no hacerlo, porque necesitas mantenerte centrado y en la misma guía sin andar variando demasiado. Por ejemplo, si has puesto que quieres ser muy cariñoso/cariñosa, y que quieres serlo un poco, modifícalo. Pero no digas “ahora ya no. Luego sí. Luego no”. Mantente en tu línea. Sostenlo en el tiempo, porque no creo que puedas conseguirlo en una semana. Si es así, te falta apuntar más alto.
Entonces, resumen del episodio: formamos la imagen en la cabeza, la traemos al presente, la mantenemos aquí, actuamos desde esa imagen y la mantenemos en el tiempo. Los resultados vienen con el tiempo. Si lo que te digo lo has conseguido muy pronto, es que o te faltaba apuntar más alto o eres una auténtica máquina.
Hasta aquí el episodio de hoy. Dime cómo te ha ido o te está yendo con esta nueva herramienta a través de @JesúsCarrilloEkuara o a través de Ekuara.com
Jesús Carrillo.

